familia
mil consejos
mil consejos
Colabora

Webs amigas
Un proyecto de:
sant joan de deu
¿Qué es el autismo y cuáles son sus síntomas según la edad?
Fuente: Confederación de Autismo de España
Fecha de publicación: 28/03/2012
img item
El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo, permanentes y profundos, que afectan a la socialización, la comunicación, la imaginación y la conducta, entre otras cosas. La incidencia es de unos 60 casos por cada 10.000 niños.
La Confederación de Autismo de España destaca que cuando hablamos de autismo y de personas que lo sufren estamos hablando de un conjunto de alteraciones semejantes, pero la manifestación varía mucho en grado y en forma en función de cada individuo. Por lo tanto, la idea de tomar el autismo como un espectro continuo, más que como una categoría única, nos ayuda a entender que estamos empleando términos comunes para hablar de personas muy diferentes.

El autismo es pues un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo. Afectan a la socialización, a la planificación y a la reciprocidad emocional, y a veces provoca conductas repetitivas o inusuales.

El término Trastornos del Espectro Autista (TEA) fue empleado por primera vez por Lorna Wing, quien en 1988 expuso que las personas situadas en el espectro son aquellas que presentan:
1- Trastorno en las capacidades de reconocimiento social.
2- Trastorno en las capacidades de comunicación social.
3- Patrones repetitivos de actividad, tendencia a la rutina y dificultades en imaginación social.

En las dos últimas décadas la prevalencia del autismo ha aumentado un 600%, y los expertos defienden que este aumento no es sólo fruto de un mejor diagnóstico.

En España, con una estimación de 13.000 niños afectados, las estadísticas constatan que existen entre uno y dos casos por cada 1.000 niños. Debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y unos mejores resultados.

Su origen se halla en una anomalía en las conexiones neuronales que es atribuible, con frecuencia, a mutaciones genéticas. Sin embargo, este componente genético no siempre está presente, ya que se ha observado que los trastornos que sufre una persona autista pueden tener diversos factores, dado que se ha descrito la implicación de varios elementos de riesgo que actúan juntos.

El grado de severidad del autismo varía mucho. Los casos más graves se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida y comportamientos extremadamente repetitivos, inusuales, autodañinos y agresivos. Este comportamiento puede persistir durante mucho tiempo y es muy difícil de cambiar. Así, se convierte en un reto enorme para aquellos que deben tratar y educar a estas personas. Las formas más leves de autismo pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con la timidez, la falta de atención y la excentricidad.


Síntomas de un niño con autismo

La Confederación de Autismo de España nos detalla en su web algunos de los síntomas más típicos que pueden manifestarse en niños autistas:

Entre los 18 y los 36 meses de edad:
  • Sordera aparente, no responde a llamadas o indicaciones. Parece que oye algunas cosas y otras no.
  • No persigue por la casa a los miembros de la familia ni alza los brazos cuando está en la cuna para que le cojan. Parece que nos ignora.
  • Cuando se le coge de la cuna o el parque no sonríe ni se alegra de ver al adulto.
  • No señala con el dedo y mira al adulto para comprobar que éste está también mirando donde él señala.
  • No señala con el dedo para compartir experiencias ni para pedir.
  • Tiene dificultades con el contacto ocular, casi nunca lo hace y cuando mira hay veces que parece que "atraviese con la mirada", como si no hubiera nada delante de él.
  • No mira a las personas ni lo que están haciendo.
  • Cuando se cae no llora ni busca consuelo.
  • Es excesivamente independiente.
  • Reacciona desproporcionadamente a algunos estímulos (es muy sensible a algunos sonidos o texturas).
  • No reacciona cuando se le llama por el nombre.
  • Prefiere jugar solo.
  • No dice adiós.
  • No sabe jugar con los juguetes.

A partir de los 36 meses algunas de las conductas aparte de las anteriores:
  • Tiende a ignorar a los niños de su edad, no juega con ellos ni busca interacción.
  • Presenta un juego repetitivo y utiliza objetos y juegos de manera inapropiada; como por ejemplo gira constantemente los objetos, juega con trocitos de papel delante de los ojos, alinea objetos,...
  • Puede presentar movimientos esteriotipados o repetitivos como aleteo con las manos, saltitos, balanceo, caminar de puntillas,…
  • Ausencia de lenguaje, o este es repetitivo y sin significado aparente, con tono de voz inapropiado. No dice cosas que antes decía.
  • No existe imitación.
  • Evita la mirada y el contacto.
  • Parece cómodo cuando está solo y tiene problemas para aceptar cambios en su rutina.
  • Tiene apego inusual a ciertos objetos.
  • Tiene muchas rabietas.
  • Está en su mundo.

Es alarma absoluta (necesidad total de evaluación por especialista):
  • No balbucea o no hace gestos de interacción con 12 meses.
  • No dice palabras aisladas con 16 meses.
  • No dice frases completas con 24 meses.
  • Cualquier regresión o pérdida de habilidades adquiridas a cualquier edad.

Por último, desde el Observatorio FAROS os recomendamos la película «María y yo», una historia de un padre que se va junto a su hija autista de vacaciones a las Islas Canarias y en la cual, de una forma original, con sentido del humor y con un toque de sinceridad nos relatan cómo se convive con una discapacidad.
Bookmark and Share
Quiénes somos | Información editorial | Mapa web | RSS

© 2013 FAROS - Sant Joan de Déu. | info@faroshsjd.net | Aviso legal | Última actualización: 26/06/2012
Creative Commons License
Esta obra de Hospital Sant Joan de Déu está bajo una licencia de Creative Commons.
Web Médica Acreditada. Ver más información